“En España hay 45.000 empresas de Economía Social que representan un 10 % del PIB y un 12 % del empleo”

JOSÉ MARÍA GRANADOS

Juan Antonio Pedreño (Los Garres, Murcia, 1957) es presidente de la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (CEPES) desde 2008 -fue reelegido en el cargo el pasado mes de junio- y presidente de la confederación europea de la patronal de la Economía Social (Social Economy Europe) desde 2015 y de la Red Euro-Mediterránea de la Economía Social (Red ESMED).
– ¿Qué es la economía social?
-Quizá uno de los frenos del mayor o menor conocimiento por parte de la sociedad sea explicar qué es la economía social. Es posible que se profundice demasiado para darlo a conocer cuando deberíamos ser mucho más directos y hacerlo de una forma sencilla. Así que, para mí, la economía social es un concepto socio-económico que prioriza a la persona por encima del capital, siendo este un elemento fundamental pero cuyos intereses no pueden estar por encima de los de las personas. Por tanto, la primacía de la persona, junto al respeto de una serie de valores y principios, conforman de una manera simple lo que entendemos por economía social.

“No todos los sectores ni todas las actividades, productos o servicios están viviendo con la misma intensidad esta crisis, aunque, en mayor o menor medida, todos la están sufriendo”

– ¿Qué entidades forman parte de este modelo?
-La economía social engloba una serie de empresas y entidades muy plural. Cooperativas, sociedades laborales, mutualidades de previsión social, centros especiales de empleo, empresas de inserción, cofradías de pescadores, asociaciones del sector de la discapacidad y, en definitiva, un conjunto de empresas que comparten principios, valores y características que las definen como ya he señalado anteriormente la primacía de la persona y del objeto social de la empresa sobre el capital. Pero también otras como una gobernanza democrática, la reinversión de la mayor parte de sus excedentes o beneficios en el mantenimiento del empleo, en objetivos de desarrollo sostenible, o en la solidaridad y cohesión social. El Consejo de la Unión Europea ha definido a la Economía Social como un motor clave en el desarrollo económico y social en Europa porque, gracias a sus principios y los valores que la definen, contribuye a lograr los grandes objetivos que Europa persigue en este momento, entre los que está la reducción de las desigualdades y la consecución de un crecimiento inteligente, sostenible e inclusivo.
– ¿En qué se diferencia una empresa de la economía social de lo que la mayoría de la gente entiende como empresa?
-Pues de forma rápida diría que, en cuanto a su funcionamiento, de cara al mercado, en nada.
Necesita ser competitivo para que sus productos o servicios sean adquiridos y reconocidos por el mercado, ya que, de lo contrario, será expulsado. La Economía Social está compuesta por empresas de todos los tamaños y en todas las actividades que imaginemos. Desde muy pequeñas empresas hasta grandes grupos empresariales líderes en España, en Europa e incluso a nivel mundial. Están presentes en todos los sectores de actividad, como industria, sector agroalimentario, educación, economía de los cuidados (servicios sociales), consumo y distribución, vivienda, turismo, ocio, seguros, energías renovables, servicios profesionales como asesoramientos y otros, restauraciones y venta ambulante, sanitario, etc. Empresas como Mondragón, Eroski, Consum, Covirán, muchísimas cooperativas agroalimentarias, grandes empresas consultoras y de comunicación, Gredos San Diego (educación), Asisa (sanitario) y muchísimas más hacen grande este sector. Lo que nos diferencia son nuestros valores, el destino que hacemos de los excedentes y la preocupación por las personas (socios y trabajadores) antes que nada. La preocupación por promover un desarrollo sostenible, equitativo e inclusivo que permita a las personas construir un proyecto de vida con satisfacción e ilusionante.
– ¿Qué peso tienen estas empresas en el conjunto de la Economía en España?
-De forma global estamos hablando de un conjunto de empresas y entidades que representa aproximadamente el 10% del PIB, cerca del 12% del empleo total en unas 45.000 empresas que tienen 2.3 millones de trabajadores, empleo en su mayoría estable. A nivel europeo hablamos de cerca de 3 millones de empresas y 13.6 millones de personas que representan el 8% del PIB de la UE. Es una historia de sacrificio y esfuerzo de muchos años que está adquiriendo cada vez más visibilidad política. Un sector empresarial que constituye un pilar fundamental en términos de empleo y de cohesión social. Pero, además, unas empresas clave para la implementación de los objetivos de desarrollo sostenible.

“La Economía Social está compuesta por empresas de todos los tamaños y en todas las actividades que imaginemos. Desde muy pequeñas empresas hasta grandes grupos empresariales líderes en España, en Europa e incluso a nivel mundial”

– ¿Cuál es el impacto que en este modelo tiene la situación actual, con la crisis agravando por la pandemia y el parón de la economía?
-Evidentemente la situación es muy difícil y su solución no se vislumbra ni fácil ni a corto plazo. No todos los sectores ni todas las actividades, productos o servicios están viviendo con la misma intensidad esta crisis, aunque en mayor o menor medida todos la están sufriendo. La Economía Social y sus empresas han dado siempre muestras de un alto nivel de resistencia, generando de manera anticíclica y en épocas de crisis económica, como la actual, empleos dignos y de calidad. Esto es fundamentalmente debido a ese carácter resistente que imprime hacer de tu proyecto empresarial tu proyecto de vida. Una cosa va ligada a la otra. Los datos que tenemos, pocos, no nos permiten medir el grado de resistencia. Esperemos que a lo largo de este 2021 empecemos a ver la luz y a recuperar empresas y empleos. Y por supuesto a crear y a continuar siendo ese pilar esencial sobre el que comenzar a reconstruir aquello que se pudo perder, apoyando acciones territoriales.
– ¿Qué labor realiza en todo esto la Confederación Empresarial Española de la Economía Social, CEPES, que usted preside? ¿Cómo cumplen con su representación?
-Podría decir que, en este periodo de pandemia, la representación institucional de CEPES, no solo se ha mantenido, sino que se ha incrementado. La preocupación por las empresas y los empleos, nos ha llevado a trasladar al gobierno y en este sentido a los diferentes ministerios, propuestas y medidas que tanto a nivel legislativo como propiamente en el ámbito empresarial reforzaran la situación de las empresas de la economía social. Desde el punto de vista legislativo procurar que ninguna de las medidas que el gobierno presentara, dejase fuera o no tuviere en cuenta a las empresas de la economía social. Elaboramos un documento amplio con cientos de medidas que recogían las propuestas y preocupaciones de todas las organizaciones de CEPES y lo hicimos llegar a los diferentes responsables gubernamentales. Hemos mantenido reuniones de trabajo con el Presidente del gobierno, varios vicepresidentes, diferentes ministros y ministras, senadores de estado, directores generales y todas aquellas instituciones especialmente vinculadas al Ministerio de Trabajo y Economía Social con el cual, a través de la ministra Yolanda Díaz, se han hecho eco y han fortalecido el papel de la economía social, SEPE y FUNDAE han sido dos instituciones fundamentales también en este momento, fundamentalmente el compromiso del ministerio y el SEPE en el papel de los ERTES como mantenedores de empleo.
– Ustedes también mantienen un importante contacto internacional a través de diferentes organizaciones similares a CEEPES. ¿Qué objetivos se marcan? ¿y en este plano como se ve a CEPES?
– En este momento podría decir que CEPES es quizá la más o una de las organizaciones representativas de la economía social mejor valorada y reconocida a nivel europeo y mundial. Presidimos Social Economy Europe que es la organización representativa de la economía social a nivel europeo. Representa sus intereses en la UE para que las principales políticas promuevan y tomen en consideración a este modelo de empresa. Trabajamos por impulsar su visibilidad y su impacto socio-económico y apoyamos a los diferentes estados para impulsar un Ecosistema Europeo de la Economía Social. La Comisión Europea está elaborando un plan de acción para la Economía Social, que se aprobará en el último trimestre del año y para el que Social Economy Europe, por supuesto CEPES también, queremos jugar un papel clave en la puesta en marcha. Necesitamos el plan para movilizar todo el potencial de la economía social y para aplicar las políticas de recuperación europeas. Desde Social Economy hemos elaborado un documento que será presentado en las primeras semanas de marzo basado en siete pilares y 48 acciones.
– ¿Y a nivel nacional?
Creo que CEPES es el referente político de una forma diferente de hacer empresa. Con una interlocución política al máximo nivel y liderando en estos momentos a través de proyectos y actuaciones una transformación territorial y dando respuesta con actuaciones para paliar el reto demográfico. Estamos trabajando para participar activamente en los Fondos de recuperación y resistencia para convertir a la Economía Social en el aliado estratégico del gobierno y hacer efectiva esa transformación tan necesaria. Otras actuaciones prioritarias que marcan nuestra agenda es potenciar la implementación de los ODS y la Agenda 2030; poner en marcha la nueva Estrategia Española de la economía social 2021-2027, o acciones para garantizar la participación de la Economía Social en el nuevo marcho Plurianual de los Fondos Europeos 2021-2027, como el FSE-plus y FEDER y ser un actor empresarial clave en el impulso de la transición digital justa: en la Economía de los Cuidados, en la Economía Circular, en reforzar los sistemas de bienestar, en crear empleo de calidad y adaptado a los nuevos sectores emergentes, en garantizar una buena formación, en impulsar finanzas sostenibles, entre otros muchos retos que marca la agenda internacional.